Archivos de la categoría ‘Prosa’

La última desaparición

Parece ser que el frío sobreviene a las desapariciones porque, ahora que no me veo ni me toco, estoy helado. Sepan que desaparecer no es solamente hacerse invisible sino que, lo que ocurre, es una desintegración de la masa corpórea. Pero hay que aprender a no asustarse, a reconocerse en esa inexistencia que implica estar [...]

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New York – O8/12/1980

David tomó su cayado, escogió en el torrente cinco piedras  bien lisas y las metió en su zurrón de pastor; tomó la Honda y avanzó hacia el filisteo. (Antiguo Testamento. Primer libro de Samuel – 17,40)   Pre-metamorfosis  Concavidad clara pero no nítida. Azul amarronada grisácea. Para abajo todo, para arriba lo desconocido, (¿la nada?), [...]

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Carrera Administrativa

¡Ay!, ¡quién fuese abrigo pa´ andar contigo!   Frente a sus obligaciones laborales en las oficinas de la municipalidad, Mercedes se mostraba ansiosa, responsable, eficiente y extrañamente cumplidora. Eso resultó pésimo. Lo demás estaba bien: se sonreía en forma cristalina, agarraba la tasa de café con las dos manos blancas de dedos cortos y rellenitos, [...]

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Veinticuatro veinticinco millones

Una inmensa fogata encerrada entre cuatro paredes también inmensas. Toda una inmensa inmensidad desaparecida (ni viva ni muerta, desaparecida) ardiendo alto. Libro sobre libro… primero despedazados y luego arrojados al pozo de combustible para asegurar la efectiva quemazón. Porque acá todo se hace bien. Un diminuto papelito se aprovecha de la densidad intelectual del humo [...]

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D.J.V.

La tarde había dejado la lluvia de lado. Yo hice lo mismo con la campera y me fui a la casa de Javier. Era el tiempo de editar mi novela, era el clima para ir a la casa de Javier y era la hora del mate. Resultó clave la decisión de no viajar en el [...]

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AP al sur (provincia de Tucumán)

En el fondo, con la nuca contra la luneta, ausente, en lo más izquierdo y suburbial posible del colectivo, viaja sentada Runa. Tres haces de cabello se le desmoronan en la frente. Pero lo que la destaca es esa luz en los senos que revela su afección por las  sombras. Dentro del vehículo no hay [...]

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Antivampiro

Esta mañana te levantaste claro, más claro que nunca. Caminaste hasta el baño y pensaste que sonreías. Encendiste la luz, te estiraste para hacerte de la toalla y descubriste no con poco asombro que tu brazo era invisible. Te sabías desnudo. Entonces, sin rodeos, con los ojos cerrados, buscaste con las manos palparte todo el [...]

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Colección de des-apariciones (introito)

En algún tiempo coleccioné desapariciones. Las reconocía de todo tipo, de todas formas. De todas formas las desapariciones no son muy distintas entre sí, y  la acumulación de cosas que se asemejan tanto concluye por ser inútil. Ergo, toda colección es inútil salvo que la selección de su objeto no sea uniforme (¿es eso colección?). [...]

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O viceversa (novena parte) – Capítulo V: Fin

…en la soledad, en ese semblante que siempre sonríe, debe dibujarse una tal fealdad taciturna, que al mismo diablo  se le pondría la piel fría y mirará con prevención a su esperpento  sobre la tierra: el hipócrita. Roberto Arlt. Aguafuertes porteñas fin   Un tanque aliado estalló por un cohete. Esa era la noticia textual [...]

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O viceversa (octava parte) – Capítulo IV: Muerte (cont…)

La Muerte propiamente dicha  Extrañamente uno descubre que el único real y patente problema del hombre es la muerte. Saber que uno está condenado a dejar de ser, es el generador más grande de temor. La vida no es otra cosa que una enfermedad terminal. Uno nace con esa carga sobre los hombros: he ahí [...]

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