A ella
Ella hizo estragos en mí
(y yo hice estragos con ella):
un orden perverso engendra
manipula la belleza
y mata.
Tras ella intento seguir
y ella me acosa primero,
me ciega, me inyecta un fuego
que dilata mis deseos
y me mata.
Mis deseos son así
cuando ella toma mis años:
desenvaino mis más bajos
engaños y desencantos
y mato.
No queda opción que morir
mientras voy envuelto en ella,
en su acoso, en su belleza,
su magnánima presencia,
y vivo.
Advertisement
Publicado por Carla en marzo 25, 2011 at 7:53 pm
Ella tiene mucha suerte. Puede cambiar el orden si domina de tal forma. Qué peligro esa belleza y que dulce kamikaze el que se atreve.Qué poder tiene esa dama al desatar tal potencial.Nunca mas precisa la resignación. Ningún momento de la vida, mas dulce.
Soy tu fan, Pablo. Gracias, de nuevo por tu generosidad para compartir tus creaciones.
Publicado por Nicolás en octubre 6, 2011 at 3:26 pm
Realmente Excelente.