A la eficiente Mercedes
y a su ascendente Carrera administrativa:
“Qué dulce encanto tiene tu…” y
”…quién fuese abrigo pa’ andar contigo…”
…………..
Cómo hacer para que
en esta multitud de sillas
y mostradores quepan
esta oportunidad de acercarme
esta necesidad de acercarte
esta necedad de corresponder
mi bosquejo de halago con
tu ademán de suspiro.
Que
mi sobre lacrado
mi “ella entró por la ventana del baño”
mi inquebrantable
sueño compartido
no se condicen con
tu luna llena
tu indescifrable soledad
tu anémica dermis
tu juventud develada
tu impoluto segmento de bache a bache,
ni con
su estanca omnipresencia
de africana
nariz blanca
ni con
nuestra minusválida coincidencia
ni con
sus tontas condescendencias
ni con
sus virtuales desaprobaciones.
No sos lo que amo pero
estabas estás
estuviste
estarás
ahí.